INFORMACION
Tú, violín, que de tus cantares y sonidos
brillaste en el arte de la música, y de alto el pico de tu hilo,
tibio afilado chillido, directa línea delgada a cielos,
fabulosa y perfecto.
Tú, violín, que en tu vida una mujer reencarnaste...
Femenina armonía que cruzó los mares y a tu música
deleitaste melancolía en manos extranjeras…
componías las almas que te tocaban a la belleza, y su ritmo
a tu nota fina y apasionada cultivaste.
Tú, violín, que fuiste danza a gitanos, como nómada
aventuraste, y en sus campares de la noche a tu tocar
la luna inspiraste… con tu gemir.
Tú, violín, que conociste los idiomas
y las lenguas, viajaste en los dedos que te amaron,
de tu sabor enriqueciste, palpitaste la fantasía,
y de tus versos musicales: sutiles, tristes, tiernos, agresivos,
pasionales e amantes envolviste tu sinfonía, lijando la leyenda
de nuestro corazón.
Tú, violín, que cautivaste la alegría y la paz,
a los oídos enamoraste con tu prosa: armónica y digna…
Famoso al presente fuiste buscado, y a las replicas
confundido, soñado por los músicos añejados por tu tocar…
por tu ilusión… por tu amar.
Tú, violín, con tu famosa y antigua melodía: súbdita
y prohibida, admirada por tu imaginación, por tu calor.
Triste y divina, violada y maltratada, floreciendo tus maestros
que te tocaban a la violencia con su ardor de la pasión…
y aunque tocada fuiste viva y alimentada, corrompiste el ritmo
de la respiración, acelerando el jaleo de sus gargantas,
inspirando tu amor…
Tú, violín, que fuiste único en los bailes
de la majestad, y acompañado por instrumentos que paraban
de tocar… sólo por escuchar… tu tocar… tu cantar…
tu temblor…
Tú, violín… a la melodía de fragancias,
tan exquisito… tan resonante melodía…
tal maravilla de tus vidas… dónde andas…
dónde… estás…
Tú, violín… yo te quiero tocar…
encuéntrame a mí… yo te quiero…
tocar…